Las Chicas del Cable

Lo confieso, yo también he visto Las Chicas del Cable. No iba a hacerlo, ya que no me suele gustar ir al mismo compás que todo el mundo, pero…empezó a verla una buena amiga mía y no me pude resistir a la tentación de verla al mismo tiempo (comentar todo lo que va pasando con ella, es algo genial).

Las Chicas del Cable no es tan feminista como dicen

He leído multitud de críticas en las que se le pone la etiqueta de “feminista” a esta serie y realmente, no lo es (al menos no como se está queriendo dar a entender). Antes de que queráis matarme, os diré lo siguiente: he estudiado la época en la que se ambienta y aunque se hayan tomado alguna que otra licencia, reflejan lo que estaba pasando en ese momento, en este caso, en Madrid.

Chicas del cable

¿En qué momento de la historia se sitúa Las Chicas del Cable? A finales de los felices años 20, justo antes de que La Gran Depresión dejara sentir sus efectos sobre Europa. Una época, en la que algunas mujeres podían gozar de cierta libertad y comenzaban a organizarse para intentar cambiar la situación, en diferentes ámbitos, de la mujer. Resumiendo, dejad de buscarle las tres patas al gato y leed un poco más sobre aquella etapa.

Dejando a un lado las críticas “fáciles” que no van a ninguna parte, he de decir que me costó un poco entrar en la historia (porque soy un poco tiquismiquis con los detalles) , pero fue enganchándome gracias a personajes secundarios tan tiernos como Pablo. El argumento está bastante bien resuelto, la química entre las cuatro protagonistas principales es más que evidente y el personaje de Blanca Suárez no decepciona en ningún momento. Tiene cosas previsibles, como todas, pero merece la pena dedicarle una tarde o unos días a ver esta primera temporada.

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